Cuando una empresa no puede hacer frente al pago de sus deudas, puede solicitar el concurso de acreedores. Este procedimiento judicial tiene consecuencias directas para la empresa, sus administradores y sus acreedores.
No implica necesariamente el cierre. El concurso puede resolverse con un convenio (un acuerdo de pago con los acreedores que permite continuar la actividad) o derivar en liquidación si no hay viabilidad.
En Noguerol llevamos más de 30 años gestionando procesos de insolvencia y reestructuración de deuda en España. Te contamos cuáles pueden ser las principales consecuencias o efectos del concurso de acreedores.
¿Cuáles son las principales consecuencias de un concurso de acreedores?
Lo que sucede tras un concurso de acreedores no es igual en todos los casos.
Veamos cómo afecta el concurso de acreedores a las partes involucradas:
| Parte involucrada | Principal consecuencia |
| Empresa | Puede continuar su actividad y buscar un acuerdo con los acreedores o entrar en liquidación si no existe una salida viable. |
| Administradores | Sus facultades pueden quedar intervenidas o suspendidas según el tipo de concurso y lo que determine el juez. |
| Acreedores | Las reclamaciones y cobros quedan sometidos a las reglas del procedimiento concursal y al orden legal de pago. |
Estas consecuencias se basan en la Ley Concursal y pueden variar según cómo se desarrolle el procedimiento y la situación de la empresa. Por ejemplo, no es lo mismo un concurso exprés (sin masa) que otras modalidades menos veloces.
¿La empresa pierde el control al entrar en concurso?
No necesariamente. La Ley Concursal establece estos efectos y distingue entre “concurso voluntario” y “concurso necesario”, según quién solicite el procedimiento.
- Concurso voluntario: la propia empresa pide el concurso. Como regla general, mantiene sus facultades de administración y disposición, aunque bajo la intervención de la administración concursal.
- Concurso necesario: es solicitado por un acreedor u otro legitimado. La regla general es que esas facultades queden suspendidas y la administración concursal debe asumir su ejercicio.
En otras palabras: entrar en concurso no siempre significa perder el control de la empresa. No obstante, puede limitar la capacidad del administrador para tomar decisiones.
Consecuencias del concurso de acreedores para la empresa
La declaración de concurso no supone automáticamente el cierre de la empresa. Una de sus posibles finalidades es ordenar la situación de insolvencia y permitir que el negocio continúe si resulta viable. La consecuencia concreta dependerá de si existe una posibilidad real de continuidad y de la solución que se adopte durante el procedimiento.
Dependiendo del caso, estas pueden ser las consecuencias del concurso de acreedores para la compañía:
La empresa puede continuar funcionando
Si el negocio sigue siendo viable, puede continuar desarrollando su actividad mientras se busca una solución para sus deudas. La empresa levanta su crisis, pero seguirá teniendo que afrontar sus obligaciones legales y contables. Esto es importante para un empresario: concurso y cierre no son sinónimos.
Las deudas pasan a gestionarse dentro del procedimiento
El concurso permite ordenar la situación de insolvencia y establecer cómo se tratarán los distintos créditos. Dependiendo de la situación, puede plantearse un convenio con los acreedores que incluya quitas o esperas. El objetivo es adaptar los pagos a la capacidad real de la empresa y recuperar el equilibrio financiero del negocio.
Puede terminar en liquidación
Si no se consigue una solución que permita la continuidad de la empresa, puede abrirse la fase de liquidación. En ese escenario, los bienes embargables y derechos de la empresa se utilizan para pagar a los acreedores según las reglas del procedimiento. Por eso conviene valorar la viabilidad de la empresa antes de que la liquidación sea la única salida.
Consecuencias del concurso de acreedores para los administradores
El administrador de una empresa suele preguntarse si podrá seguir tomando decisiones o si deberá responder personalmente por las deudas. La respuesta depende de las circunstancias del concurso. El administrador no responde automáticamente con su patrimonio personal porque la empresa entre en concurso.
Veamos las posibles consecuencias del concurso de acreedores para los administradores de la sociedad.
El administrador puede conservar el control, pero con supervisión
La situación cambia según si se trata de un concurso voluntario o necesario:
- Concurso voluntario: como regla general, el deudor conserva sus facultades de administración y disposición sobre la masa activa. No obstante, su ejercicio queda sometido a la intervención de la administración concursal.
- Concurso necesario: aquí las facultades quedan suspendidas. Generalmente, la administración concursal sustituye al deudor en su ejercicio. El juez puede modificar estas reglas en determinados casos.
Esto significa que entrar en concurso puede cambiar la capacidad del administrador para tomar decisiones económicas sobre la empresa.
El administrador debe colaborar con la administración concursal
El administrador debe facilitar la información necesaria y colaborar con el juzgado y con la administración concursal. También es importante que la empresa haya actuado correctamente antes de llegar al concurso. La Ley Concursal contempla como presunción de culpabilidad el incumplimiento del deber de solicitar el concurso.
Si la empresa ya no puede cumplir sus obligaciones, no hay que esperar sin analizar las alternativas preconcursales. Como abogados expertos en preconcursos, en Noguerol podemos elaborar estrategias legales para evitar riesgos para el administrador.
El administrador debe responder con su patrimonio personal
Esto no ocurre automáticamente por el simple hecho de que la empresa tenga deudas.
El problema aparece cuando el concurso es calificado como “culpable”. Sucede porque en la generación o agravación de la insolvencia existió dolo o culpa grave, en los términos previstos por la Ley Concursal. La sentencia de calificación puede afectar a las personas que hayan sido declaradas responsables conforme a la ley.
El administrador puede proteger su patrimonio si actúa a tiempo, documenta la situación de la empresa y cumple las obligaciones legales.
Consecuencias del concurso para los acreedores
Los acreedores ya no pueden tratar el cobro de la deuda como si se encontraran ante una empresa solvente. Sus créditos quedan sometidos a las reglas del procedimiento concursal y al orden de pago que corresponda. De esto pueden derivar 3 situaciones específicas: retraso, diferencias de pago u orden en el cobro.
A continuación, mostraremos cómo afecta el concurso a los propios acreedores.
El cobro puede retrasarse
El concurso puede modificar los plazos en los que los acreedores esperan cobrar. Si se aprueba un convenio, por ejemplo, pueden establecerse esperas que permitan a la empresa pagar en un plazo más amplio. También puede existir una quita cuando la solución acordada contemple una reducción de la deuda.
No todos los acreedores cobran igual
Los créditos tienen distintas categorías y no todos reciben el mismo tratamiento. Cuando se llega a liquidación, el dinero de los activos empresariales se distribuye siguiendo las reglas legales de prelación de créditos. Cuando se utiliza un plan de reestructuración, recomendamos agrupar distintas clases de acreedores según la naturaleza de sus créditos.
El concurso busca ordenar el cobro
El procedimiento concursal busca ordenar la situación y distribuir los recursos disponibles conforme a las reglas concursales. Esto evita que cada acreedor actúe de forma completamente independiente frente a una empresa insolvente. Todos tienen prisa por cobrar, pero el concurso buscará la equidad entre los acreedores.
¿Qué ventajas puede tener un concurso de acreedores?
Normalmente, se asocia el concurso de acreedores a una situación negativa. Sin embargo, también puede ofrecer herramientas para ordenar una crisis empresarial.
Para mirar la otra cara de la moneda, también te explicamos los potenciales beneficios del concurso de acreedores.
Permite organizar las deudas
En lugar de afrontar cada reclamación por separado, las deudas pasan a tratarse dentro de un mismo procedimiento. Esto permite conocer con mayor precisión cuánto debe la empresa, a quién y en qué condiciones. Al tener un panorama claro basado en la duración del concurso, es posible establecer un marco ordenado para gestionar los pagos.
Puede facilitar la continuidad del negocio
Si bien puedes asociar la idea de un concurso de acreedores al cierre del negocio, esto no siempre ocurre. Al contrario: si el negocio es viable, puede buscarse una solución que permita mantener la actividad. En paralelo, se saldrá de la suspensión de pagos adaptando todo a la capacidad real de la empresa.
Puede dar margen para negociar una solución
El convenio puede establecer nuevas condiciones para afrontar las deudas. Por ejemplo, quitas o esperas, siempre dentro de los límites de la Ley Concursal. Esto puede permitir que una empresa que no puede pagar todo lo que debe actualmente encuentre una forma viable de seguir funcionando. Esto incluye el respeto a los derechos de los trabajadores.
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