El concurso de acreedores es una herramienta procesal diseñada para que empresas y personas físicas en crisis puedan organizar sus deudas.
A lo largo de esta guía, analizaremos desde la definición del concurso de acreedores hasta los pasos críticos para evitar la responsabilidad personal del administrador.
Definición y marco legal del concurso de acreedores
El concurso de acreedores es el procedimiento judicial al que deben someterse los deudores que no pueden cumplir regularmente con sus obligaciones de pago. Está regulado por el Real Decreto Legislativo 1/2020 del Texto Refundido de la Ley Concursal (TRLC).
Este procedimiento busca equilibrar dos objetivos: que los acreedores cobren lo máximo posible y que el deudor pueda, si es viable, continuar con su actividad.
¿Cuándo presentarlo?
La ley establece que el deudor tiene el deber legal de solicitar la declaración de concurso dentro de los dos meses siguientes a la fecha en que hubiera conocido su estado de insolvencia.
Existen dos escenarios de insolvencia según el Art. 2 del TRLC:
- Insolvencia actual: El deudor no puede cumplir regularmente sus obligaciones exigibles.
- Insolvencia inminente: El deudor prevé que no podrá cumplir sus obligaciones en los próximos meses.
Aunque la ley lo califica como un «deber», el procedimiento iniciado por el propio empresario se denomina técnicamente concurso voluntario. Cumplir con esta obligación es la mejor defensa del administrador para evitar responsabilidades personales.
Si no se presenta en plazo, el concurso puede ser calificado como culpable, obligando al administrador a responder con sus bienes personales por las deudas sociales.
¿Qué tipos de concursos de acreedores existen?
Es vital distinguir el procedimiento según quién lo inicia y su magnitud:
Por quién lo solicita
- Voluntario: Iniciado por el propio deudor. Es la forma de cumplir con el «deber» legal y mantener mayor control.
- Necesario: Solicitado por acreedores o socios. Suele implicar la pérdida total de facultades de administración.
Por el tipo de procedimiento
- Ordinario: Para deudores de gran dimensión.
- Abreviado: Para pequeñas empresas. Reduce plazos y concentra trámites para agilizar el cierre o convenio.
- Consecutivo: Precedido por un acuerdo de refinanciación o acuerdo extrajudicial de pagos.
Fases del concurso de acreedores
Muchos empresarios se preguntan cuánto dura un concurso de acreedores. Aunque la media suele ser de tres años, el plan de reestructuración de deuda se divide en cuatro etapas críticas que determinan su éxito:
Fase Común
El Administrador Concursal (nombrado por el juez) elabora un informe que determina el patrimonio real. Incluye el inventario de bienes y la lista definitiva de acreedores.
Fase de Convenio
El objetivo es salvar la empresa mediante un acuerdo. Se proponen:
- Quitas: Reducción del importe de la deuda.
- Esperas: Aplazamientos de pago (hasta un máximo de 10 años).
Fase de Liquidación
Si el convenio fracasa o el deudor lo solicita desde el inicio, se procede a la venta de activos para pagar deudas. En esta fase, el Administrador Concursal sustituye totalmente al empresario en la toma de decisiones.
Fase de Calificación
El juez determina si el concurso es:
- Fortuito: La crisis fue inevitable. Sin consecuencias personales.
- Culpable: Hubo negligencia o dolo (ej. retraso en presentar el concurso). Puede acarrear inhabilitación de hasta 15 años y la condena a pagar las deudas con el patrimonio personal.
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El papel del Administrador Concursal y el control de la empresa
El Administrador es un profesional independiente (abogado o economista) que auxilia al Juez. Sus honorarios están regulados por ley según el activo y pasivo de la empresa.
¿Qué ocurre con los empleados en un Concurso de Acreedores?
La declaración de concurso no extingue los contratos automáticamente. Si la empresa no tiene liquidez:
- Los trabajadores pueden recurrir al Fondo de Garantía Salarial (FOGASA).
- El FOGASA cubre salarios pendientes (máximo 120 días) e indemnizaciones con los límites legales (doble del SMI diario).
- El Administrador Concursal debe certificar estas deudas para que el trabajador pueda cobrar.
Orden de cobro: ¿Quién tiene prioridad en la liquidación?
En la liquidación concurso acreedores, el dinero se reparte bajo una jerarquía estricta:
- Créditos contra la masa: Salarios de los últimos 30 días y costes del proceso (prioridad absoluta).
- Créditos privilegiados: Hipotecas y deudas con Hacienda o Seguridad Social.
- Créditos ordinarios: Proveedores y préstamos bancarios comunes.
- Créditos subordinados: Multas e intereses.
Plazos y costes del concurso de acreedores
Aunque la Ley Concursal establece plazos procesales, la realidad de los juzgados mercantiles marca el ritmo. En la práctica, la duración media de un concurso de acreedores en España es de tres años, aunque en casos de baja complejidad puede resolverse en un año, mientras que grandes liquidaciones pueden extenderse más de una década.
En cuanto a cuánto cuesta un concurso de acreedores, el presupuesto final depende directamente del volumen de activos (bienes) y pasivos (deudas) que gestione la empresa. Los costes principales se desglosan en tres pilares:
- Honorarios de Abogado y Procurador: Son los profesionales que lideran la estrategia y la representación jurídica. Sus honorarios suelen calcularse en función de la complejidad del proceso y la cuantía del pasivo.
- Arancel del Administrador Concursal: Su retribución no es arbitraria; está estrictamente regulada por ley. Se calcula mediante una escala de porcentajes sobre el activo y el pasivo, cobrando el 100% en la fase común y porcentajes decrecientes en las fases de convenio o liquidación.
- Gastos Notariales: Necesarios en casos de acuerdos extrajudiciales de pago o protocolos específicos de refinanciación.
El Preconcurso: Evite la judicialización de su deuda
Antes de llegar al concurso de acreedores, el deudor puede utilizar el preconcurso. Esta herramienta otorga un plazo de 3 meses para negociar un plan de reestructuración en privado, paralizando embargos y manteniendo la confidencialidad frente a terceros.
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